Quién iba a imaginarnos así, comiéndonos la eternidad en platos hondos, demostrándole al amor cuán pequeño puede ser comparado con nosotros, los del hoy entrelazado en los muros de un después que nos envidia.
Tapándonos la vergüenza con las manos desnudas, exprimiéndonos las alas, con armas cargadas para la guerra que no es; penetrando los gritos de miseria; lacerando la piel de quien dará un regalo no pedido para el poder que se requiera; abriendo las puertas del miedo con cuchillos para las gargantas espantadas, con tapones para los ojos de quien no espera.

Ni quien nos imaginara destazando a los muertos en batalla, quemando la patria con las brasas del hambre, creyendo que somos.

Pero si hoy nos vislumbran como la derrota del tiempo equivocado, que nos borren de los cuentos, mitos o relatos, que nos echen la tierra soberbia de nuestro final para terminar así, inimaginablemente solos de nosotros, jugándole al amor con nuestros corazones tiranos.

Quién se iba a imaginar…


These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati