Uno no está a salvo ni en su rincón favorito. Favorito como el no hacer nada, como postrarse en la silla del conformismo y mirar a ningún lado. Uno no está a salvo ni de su memoria (ya hasta la memoria pide dinero para recordar)
¿Es que a todas horas tiene uno que refugiarse?¿Es que vivimos sólo para no morir?
Ya no se está a salvo de nada (hasta el sol mata).
No se está a salvo del cáncer, ni de las erradicadas muertes, ni siquiera de los bichos (soy comida de los bichos cada tres horas, ¿En qué piedra habré de permanecer?)
A salvo de nada. Salvavidas de coraje, ya no queda nada.
Habrá que huirnos prontamente, correr a lo que pase que ya nada sirve igual.
Ya ni siquiera me sirvo. Me salvo a cada rato de mí y no estoy a salvo. Ni en la cama, ni en los ojos cerrados, ni en los tintes profesionales de mediocridad.
Uno no está a salvo de sus letras (letras-Sal), Ya nada ni a salvo. Hoy no me voy a salvar.





2 comments
Comment by Eva Bertlen on 16 de junio de 2011 a las 19:39
Son tantas las veces que he querido decir esto, y tantas las letras con las que lo he intentado, que me quedo boquiabierta al ver que lo hayas hecho tan simple. Pero era de esperar que fueras tú quien lo describiese tan bien.
Comment by Dairamlandia on 18 de junio de 2011 a las 21:12
Y entonces me hace tan feliz haberlo escrito y que te haya gustado.
Cómo la ves?