Benevolente espasmo articular

Que rondas la sabiduría del hartazgo
Extiéndeme la cortesía de despedirme
De mi hijo aunque fuera de un abrazo.

Los tiempos de la cronicidad de esta tortura
Superan la fe del padre nuestro
Misericordia para los otros como denuesto
A mi pura forma de pecarnos.

Acomódame el dolor en equilibrio
Para caer nunca en tu costado 
Demonio quisquilloso y engreído
Que no dejas de maldecirme los milagros.

El martirio de la carne adolorida
Que no sana ni en la misa ni en la cama
Habrá de mantenerme muy sumisa
Ante el designio de esta muerte tan deseada.

Hoy, con toda la noche en las costillas
Que al respirar se queman y se raspan
Apagaré esta vela derretida
Para anunciar esta guerra que se arrastra.

Me rindo. Ante el dolor y la desesperanza
Me rindo toda ante la tierra agusanada
Porque vivir asi es un delirio
Que no deja de espantar al que me ama.

Voy a entregarme a la herida que no encuentro
A la hiedra que calcina mi intestino
Al lagarto que mastica mi entrecejo
Al incierto que muerde mi destino.

Y ahí en el sepulcro de mi juventud quebrada
Lloraré por todos nuestros días
Donde el terror y el vicio manifiesto
En el lugar donde el amor me olvida.

Perdóname, mi amor, por la tardanza
Esperaba piedad y sortilegio
Ya entiendo que en el fondo del abismo
Solo soy un trozo de cadaver viejo.

Voy a acostarme boca arriba
Por si alguna estrella me abrasara
Quiero ser el polvo que no duele
Quiero ser el alma que descansa.


These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati